jueves, 24 de septiembre de 2009

Vuelta 2004. Asturias

AÑO 2004. ASTURIAS. 608 Km.

PARTICIPANTES: Albert, Gonzalo, Pello, Josu, Enrique, Alfonso, Carlos y Agus.

Viene siendo costumbre el decidir donde vamos al terminar o mientras se desarrolla la vuelta del año anterior. Todo parece indicar que el motivo de la elección es contrarrestar el calor del año pasado en Andalucía, pero no, es Gonzalo, quien discretamente y a la chita callando, termina convenciendo a todos. La idea de venir a Asturias es de él con el argumento sugerente de que nunca había estado en Asturias. Como siempre contratar los alojamientos corren por cuenta de Albert, a quien la edad no perdona y va mejorando en la elección de los hoteles, y del recorrido y perfiles de las etapas me encargo yo (Agus). El traslado a Villaviciosa lo hacemos en dos coches desde Gipuzkoa. Los patateros/maños no se como se las arreglaron pero llegaron. Creo que en otros dos coches también.

1ª ETAPA. Villaviciosa – Cangas de Onís. 103 Km. Martes 29 de junio

Buen tiempo, para la bici, fresco y soleado. Tras una subida inicial y 25 km mas, comenzamos a ascender al Mirador del Fito (600 m.), que sorprendentemente subo de los primeros y bastante bien. Bajada a Cangas de Onis, pasamos por el hotel, dejamos las alforjas y vamos a comer a Covadonga. La subida a Lagos de Covadonga (1.120 m.) me vuelve a poner en mi sitio, o sea el último. Como siempre Carlos revive después de comer y sorprende a todo el mundo de lo bien que sube. Luego bajada hasta el Hotel, ducha, paseito, sidra y a cenar. Durante la bajada me doy cuenta que me he dejado los parches, bomba y repuestos contra pinchazos en el hotel, junto con las alforjas y ruedo un poco preocupado.

2ª ETAPA. Cangas de Onís – Pola de Lena. 120 Km. Miércoles 30 de junio

Amanece lloviendo, lo que nos pone en nuestro sitio a todos. Nos mojamos mucho en el tramo inicial antes de comenzar a subir el Collado de Arnicio (908 m.). Rodamos muy rápido y nos mojamos aún mas. Pello sufre en el llano y a veces se queda cortado. A mi como el mal tiempo me favorece, subo en cabeza el primer puerto. Luego bajada, deja de llover y “llano” hasta Pola de Laviana (290 m.) Por la tarde puerto de la Colladona (830 m.), bajada y de nuevo “llano” hasta la meta.

Visita al pueblo minero de Pola de Lena (289 m.), donde se aprecia el declive de las minas de carbón. Agradable alojamiento en un piso y mucho mas agradable aún la posadera quién hizo todo lo posible para que no nos faltase de nada. Contactamos con un buen aficionado a la bici, entrado en años, que nos acompañará al dia siguiente en la subida a la Covertoria (1.179 m.)

3ª ETAPA. Pola de Lena – Villablino. 109 Km. Jueves 1 de julio

Pello, buen previsor, decide que la etapa no le conviene y va en taxi a Villablino. La subida al Alto de la Covertoria está en obras, es dura pero todavía lo es mas del lado de Caranga. Albert, Josu y Agus aprovechan el tránsito de camiones de las obras para agarrarse de vez en cuando. Afortunadamente las obras terminan en el alto y nos espera una estupenda carretera con asfalto nuevo en la bajada. Hace dos años nos sucedió todo lo contrario. En Caranga cambia el panorama y comienza la carretera a inclinarse poco a poco hacia arriba. Paralela a la carretera y el río va una preciosa ruta verde que aprovecha el trazado de un antiguo tren minero en un paisaje espectacular. Seguimos subiendo sin parar. Pasamos La Plaza y el pueblecito de Paramo, donde no paramos y seguimos. Alcanzo a Josu y le convenzo para tomar algo, como dice Sabina, en el primer bar que veamos abierto. Viene Carlos, antes Albert pasa de largo sin enterase de que estamos en el bar, y lo que queda hasta el puerto de la Ventana (1.587 m.), unos 8 km, subimos Carlos, Josu y yo, los tres juntos. Por delante por supuesto iban Alfonso, Enrique y Gonzalo, sobraos como siempre.

Bajada hasta San Emiliano, bonito sitio para comer en “Babia”, valle de la provincia de León. Después de comer vienen las ganas de enredar, pero es en balde. Ni siquiera aprovechando la complicidad de un empleado de los que cortan y ordenan el tráfico en las obras de carreteras, consigo dejarles. Es que no respetan las señales. No es de extrañar de que en Villablino (1.020 m.) le confundieran a Gonzalo con Peio Ruiz Cabestany. Nos recibe y recuperamos a Pello.


4ª ETAPA. Villablino – Pravia. 146 Km. Viernes 2 de julio

Pello decide atajar por otra ruta, ahorrándose un puerto y quedamos con el en Cangas de Narcea. Nosotros antes de llegar al valle del Narcea, tenemos 44 km y debemos subir los puertos del Cebredo (1.359 m.) y Rañadoiro (1.181 m.). Ambiente minero-republicano en el bar de Cangas de Narcea donde nos encontramos con Pello. Después terreno mas bien de bajada donde rodamos muy bien y muy rápido detrás de Alfonso, hasta que empezó a quejarse de que nadie le daba un relevo cuando ya casi estábamos en Pravia. Sprint en Pravia (39 m.) que todavía se discute si ganó Albert o fui yo. Gracias a la buena gestión del posadero podemos meter las bicis al hotel a pesar de la mala cara de la posadera. Comimos bien. Por la tarde, siesta, paseo, sidra y vuelta a cenar, una de las etapas mas rápidas que hemos hecho a pesar de su longitud.

5ª ETAPA. Pravia – Villaviciosa. 130 Km. Sábado 3 de julio

Etapa cercana a la costa, donde no hay puertos importantes pero si subidas y bajadas constantes que te machacan. Siguiendo por carreteras secundarias vamos a Avilés (20 m.) por Fenoleda y Valdemora, lo que equivale a subir hasta los 500 m. para luego bajar. De Avilés a Candás, pueblo con costa y playa, vamos por Cardo, es decir vuelta a subir y bajar, y de Candás a Gijón. Cambiamos el itinerario previsto por carreteras del interior y vamos hacia Villaviciosa directamente por la N-632, aprovechándonos del poco tráfico, debido a que lo ha quitado la autopista.

Terreno rompepiernas, donde tras quedarme descolgado en una subida, inicio una épica remontada. Alcanzo a Enrique y me informa que tenemos a la vista a Gonzalo y Alfonso, a los que no les gusta perder ni a canicas. Enrique rueda muy bien, pero te quita bastante poco aire si te pones a su rueda y yo ya iba reventado. O sea que no les alcanzamos. La única esperanza es que se confundan a la entrada de Villaviciosa para ir al hotel, y así sucede, por lo que fichamos antes que ellos en la llegada. En fin nadie es perfecto. Verdaderamente me encontré bien en esta vuelta. De nuevo comida, siesta, paseo, asistimos a un espectáculo de bailes de salón donde Josu y Enrique son expertos, sidra, cena y a dormir. Al día siguiente, salimos temprano por la mañana en coche y llegamos a comer a Donostia.

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